En
la antigüedad, nuestros antepasados rendían culto a la fertilidad de la tierra;
con la aparición de las primeras lluvias
y el nacimiento de las flores y de los nuevos frutos, también se rendía culto a
la madre Tierra y a la deidad de Xipe Totec, nuestro Señor El Desollado. Este
dios fue muy importante en la época precolombina y es considerado como uno de
los principales dentro del panteón mesoamericano. El culto a Xipe Totec se
efectuaba desollando una víctima cubriendo con su piel al dios. Así como con la
lluvia, la tierra se cubre con un nuevo manto de vegetación, así era vestido el
dios Xipe Totec con la piel de las víctimas.
Pero
con la llegada de los españoles, y la introducción del Cristianismo estas
tradiciones fueron perdiéndose en una mezcla de ritos indígenas y cristianos
por ejemplo pueden observarse una serie de manifestaciones culturales, las
cuales muestran características de los pueblos ancestrales mesoamericanos.
Estas expresiones materiales y espirituales, como las cofradías, bailes y
danzas tradicionales, ritos en cuevas y en las casas, comida tradicional y
otros, se encuentran, muchas veces, escondidas detrás de ritos cristianos,
frecuentemente conjugados con fiestas religiosas, pero
que evocan costumbres de los antiguos pipiles, mayas y otras culturas que
habitaron nuestro país, y nuestra ciudad en la época precolombina. Un ejemplo
de esta mezcla de rito se ha resguardado en la costumbre tradicional de la celebración
de la Cruz de Mayo, la cual se reviste con flores y frutos cuando las primeras
lluvias los han hecho florecer. Esta debe ser elaborada del "palo de
jiote", recordando el cambio de pie por otra, simbolizando la renovación
de la vegetación, este tradición pudo haber sido una fiesta de las mas
importantes, ya que ésta se mantuvo después que se instauró la religión
cristiana. ya que es evidente que esta se ha mantenido dentro de la memoria
colectiva, por más de 500 años, desde la llegada de los conquistadores a
nuestro territorio.
La
celebración del 3 de mayo surge en el siglo II de nuestra era cuando santa
Elena busca y encuentra en el calvario la cruz por la que murió Jesús, el
Salvador. Una vez encontrada, dispuso la división del madero en tres partes:
una fue enviada a Roma, otra a Jerusalén y la última a Constantinopla. En el año 700, la que pertenecía a Jerusalén
fue robada por los persas y fue devuelta en 1816 por el emperador bizantino
Constantino. Ese día histórico fue el 3 de mayo y quedó esa fecha como Día de
la Cruz.
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Foto cortesía de Nelson Escobar. Grupo: Mi Chalchuapa Querida II en facebook |
Algunas
escuelas y colegios llevaban a los niños a adorar a la cruz, esta era colocada
en la iglesia El Calvario, ahí los alumnos ofrendaban su limosna y tomaban una
fruta del altar, aun estos días en muchas escuelas de nuestra ciudad se elabora
el altar de la Santa Cruz, como una forma de mantener vivas nuestras
tradiciones, también frente al parque municipal se coloca un altar con la cruz,
justo en el andén de la alcaldía y se realiza un pequeño acto que incluye
danzas típicas; la parroquia Santiago Apóstol también celebra liturgicamente el día de la cruz, en horas de la tarde la gente acude al atrio de la iglesia y adoran la Cruz; la iglesia El Calvario realiza una misa en la Cruz de la Loma, ubicada
al sur de nuestra ciudad, muchos salen desde la iglesia y se dirigen a este
lugar, en donde se han colocado frutas y los adornos propios de esta celebración
y se realiza una misa; también recuerdo que para el altar que mi Abuelita
colocaba en la casa algunas veces íbamos al mercado y comprábamos la cruz y
algunas frutas de temporada desde un día antes, o si no, el mismo día muy
temprano; adornábamos el altar en el patio, esto se hacia recuerdo me contaba, “para
que el diablo no venga a bailar en la noche aquí en la casa”, es costumbre que
esta celebración se inicie en la víspera del 3 de mayo, colocando la cruz
fabricada de dos sencillos trazos de “palo de jiote” y se adornada con papel de
“china”, recortando en forma de “toallas, cortinas, cadenas, chorritos”, con
fruta de la estación como mangos, jocotes, marañones, naranjas, cocos,
aguacates y con flores de coyol. Aun muchas casas colocan este altar y el
ritual de adorar la cruz se hace en la propia casa o en cada casa ajena que se
visita: Se arrodilla uno y se persigna (hace la señal católica de la Cruz) y
toma un fruto y se lo come.
El
Profesor e Historiador Chalchuapaneco José Humberto Menéndez, plasmo
artísticamente como se llevaba a cabo hace algún tiempo la celebración del Día
de la Cruz en uno de sus escritos:
“Había
amanecido todavía húmeda la tierra de un día antes de ayer, cuando Mayo asomo
su sonriente y húmedo rostro tras de los cerros, las nubes, no soportaron mas
su preñez de agua, parieron sobre los campos secos y sedientos millones de líquidos
cristales, que fueron para toda la campiña como una bendición.
Es
tres de Mayo, el rancho amaneció de fiesta, una amalgama de colores juguetea
bajo la enorme y espesa ramazón del viejo y nudoso amate; en los arcos de ramas
de coco se mecen nidos, cadenas, panales, toallas y gallardetes de papel de
china; en su pedestal bordados de flores de diversos colores y aromas, recién
cortadas en la pradera, en ese mismo pedestal que hace centurias ocupara El
Señor Desollado, el Xipe Totec, el dios de la primavera de las Mayas y
Pokomames; esta ahora, adorada por todos en humilde palo de jiote, el símbolo
de la Cristiandad, la Santa Cruz.
La
algarabía ha roto sus amarras y retoza incontenible por todo lo largo y lo
ancho del amplio patio campesino; las muchachas y muchachos vestidos de fiesta,
irrumpen alegres y en parejas a la enorme enramada de bambú y palma de coco,
para contonear sus cuerpos en compas alegre de las notas que arrancan los dedos
mágicos de los músicos al acariciar las cuerdas y los mástiles de las guitarras
boconas, los escuálidos violines como al doblar y desdoblar la arrugada y
lustrosa panza del acordeón.
Todos
pasan a adorar la Cruz de Mayo que sobre su pedestal de flores abre sus brazos
amorosos como una madre a sus hijos; de los sonrientes e impolutos labios de
los niños se desbordan hilos de rica miel, que brotan de los nísperos, los
mangos y las aceitunas que ha poco perfumaban y adornaban el Santo Altar; Tres
de Mayo, día de la Santa Cruz, día de alegría, de esperanzas y de bendición;
Cruz sencilla de palo de jiote que representa toda la pujanza y productividad
de nuestra campiña, ten siempre abiertos tus santos brazos para que caiga sobre
nosotros tu bendición.”
Bibliografía:
wikipedia.org
Los
salvadoreños celebran el tradicional Día de la Cruz; Douglas González, Mayo de
2009 ELSALVADOR.COM
Dia
de la Cruz, José Humberto Menéndez, El Libro del Pueblo, Chalchuapa (2ª Edición)