sábado, 17 de septiembre de 2011

Historia del Primer Sábado de Octubre en Chalchuapa

Portada del Boletin del Comite de Turismo de Chalchuapa del año 2003, gracias a TURICHAL por proporcionarnoslo.


Cada primer sábado de octubre, Chalchuapa se viste de fiesta, una fiesta en la que se ve reflejado el agradecimiento por un milagro en especial; concedido hace ya muchos años, nadie sabe con exactitud en qué fecha fue, pero muchos recuerdan que sus abuelitas y bisabuelitas les contaban la historia acerca de los cuetes del Primer Sábado de Octubre; decían que hubo un temporal, llovía y llovía, no se quitaba el agua, la gente decidió honrar a la virgen sacándola en procesión y rezando el Rosario, y así fue salió la procesión y mientras esta avanzaba el agua se fue disipando, de manera que al entrar de regreso a la iglesia ya no llovía, y ya no siguió lloviendo; por lo que al año de que este milagro sucediera la gente en conmemoración, decidió reventar cuetes, esto se popularizo año con año durante algún tiempo, el cuete que se revienta también es una tradición que sea el cuete de vara, o de bomba como se le conoce, que son de los mismo que se utilizaron desde el principio;  estos se revientan hasta 5 cuetes sucesivamente, por lo que desde que comienza se escucha “una sola reventazón”  hasta que termina, en algún tiempo también reventaban cuetes desde muchas casas, también luego los distintos barrios de la ciudad reventaban cuetes en las esquinas de la ciudad por lo que la algarabía se sentía en todo el pueblo, todos esperaban que se reventara el primer cuete en la iglesia y luego de este comenzaban todos los demás aunándose a la alegría de la celebración, en ocasiones también se revienta lo que es el Torito Pinto, lo que alegra y aflige a quienes se encuentran cerca, sacando un grito y una sonrisa, a quienes les pasa cerca este icono de nuestra cultura; en el año 2003 el Comité de Turismo decidió sacar un boletín en el marco de esta celebración en la que se encuentra una hermosa historia dedicada a esta celebración, hecha por  Don Jose Humberto Menéndez R. la cual no podía dejar fuera.-

“Hace ya muchos años, pero muchos años, según cuentan los abuelos debe haber ocurrido allá por las postrimerías del 1800, y fue que azotó esta pintoresca región (donde hace centurias pasearon triunfantes sus pendones de guerra los intrépidos Pipiles) un temporal muy copioso, el cielo había llorado abundantemente durante varios días con sus noches, las nubes panzudas descargaban sus gigantescos odres sobre la friolenta tierra.

Las aguas inundaban los campos y amenazaban con ahogar los sembrados y arrasar los poblados, los frijoleros se enaguazaban; los pajarillos piaban friolentos en sus empapados nidos, en toda la campiña rondaba la desolación, solo se oía de vez en cuando el tronar al rasgarse los panzudos zurrones de la nubes, en el corazón de la gente hicieron su morada los negros fantasmas de la preocupación y la tristeza; no había forma que el ansiado y fortificante sol asomara tras las cortinas de las nubes su encendido rostro.

Toda la gente, ricos y pobres de la entonces no tan grande ciudad de Chalchuapa; decidieron sin más tardanza solicitar el favor del cielo, acudieron todos al hermoso e imponente templo Santiago Apóstol , irrumpió el pueblo en la Santa Casa; cayeron todos de rodillas ante la resplandeciente y divina presencia del Santísimo y tanto los que estaban dentro como fuera del templo con ojos suplicantes irradiando fervor siguieron contritos el desarrollo de la Santa Misa, concluida esta bajaron de su pedestal la linda imagen de la Virgen María poniéndola en andas y encabezada la multitud por el párroco del pueblo, slaieron en procesión elevando canticos al cielo y musitando plegarias a la madre de Jesús,  para que cesara el temporal y volviera el sol a calentar la tierra.

Nadie se quedo en casa, todos acompañaron a la Virgen en su apoteósica procesión y el milagro se hizo, al final del recorrido, al término de la tarde, cuando la imagen trasponía el portón del templo, la lluvia cesó como por encanto y el sol tímido y huraño dejo asomar por las ventanas abiertas en las nubes, su radiante faz.
Miles de cohetes tronaron en el espacio aquel sábado de octubre, trazando con sus varas enormes curvas sobre los tejados.

Y así nació la tradición, desde entonces año con año, religiosamente el primer sábado de octubre, el pueblo se viste de fiesta y un poco antes que la tarde muera, infinidad de cohetes cruzan el espacio en silbantes estampidas que culminan en truenos para luego desplomarse en picada sobre los tejados.

Toida la gente se lanza a la calle como siempre año con año para patentizar su agradecimiento y su fe a la Inmaculada Reina del Cielo”.

Lamentable mente esta tradición casi fue olvidada, pero hace más o menos 35 años esta tradición fue retomada, sobre la base de la celebración religiosa, esta celebración tiene lugar en la Iglesia Santiago Apóstol; comenzando desde las 2:30 pm a esta hora se rezara el Santo Rosario, luego a eso de las 4:00 pm comienza el recorrido de la procesión de la Santísima Virgen María, recorrido que termina a eso de las 5:00 pm iniciando la santa misa, y al termino de esta a las 6:00 pm se da la tradicional quema de pólvora, la cual es una tradición que comience a esta hora, incluso a veces los señores que revientan los cuetes en el atrio de la iglesia,  no esperan a que la misa termine, siempre dicen:   “La tradición es que los cuetes sean a las seis de la tarde”    lo que es otro detalle pintoresco de cómo nuestras tradiciones siguen aferradas a nuestra conciencia colectiva, ese día además de la celebración religiosa también tendrá lugar “El Festival de las Antorchas” que se realiza sobre la Avenida Dos de Abril desde las 4:00 pm, en este se encuentran stands con ventas de hermosa bisutería, artesanías, dulces, variedad de comida, platos típicos, show artísticos y culturales, etc. además de que distintos grupos religiosos también colocaran ventas de pupusas, tamales, café, en el atrio de la iglesia.
Hoy en día la finalidad de todas estas actividades es mantener vivas nuestras Tradiciones, recordar el origen de esta tradición; la celebración eclesiástica la organizan el comité de Restauración de la Iglesia Santiago Apóstol, mismo comité que hizo posible la restauración de la mencionada iglesia hace algunos años; un dato curioso es que todos los Chalchuapanecos aunque tengan mucho tiempo de no vivir en nuestra ciudad recuerdan con mucho cariño esta celebración, otros recuerdan a sus padres comprando los cuetes para reventarlos desde sus casas en esta fecha; por lo que este sábado 1 de octubre Chalchuapa se viste de fiesta con tan tradicional celebración, haciendo de esta hermosa ciudad un interesante lugar para visitar, y contemplar parte de nuestra historia viva.

Gracias a Don Jose Roberto Hernandez Castillo por su colaboración.
Boletin Comité Turistico Chalchuapa 2003

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